LA VID EN MIJAS
Datos históricos

Hasta el siglo XIX la vid es el cultivo que sostiene la prosperidad agrícola del pueblo y la que dará trabajo a los jornaleros no sólo de Mijas sino también de los pueblos vecinos. Con la crisis de la filoxera de 1.878 todo el panorama, no sólo agrícola sino también el económico, sufre un descalabro.

Las zonas de la vid de los grandes propietarios cercanas a la costa desaparecen, también las plantaciones de los pequeños agricultores del pueblo. El intercambio comercial que existía entre los agricultores y los comerciantes del pueblo se rompe y esto hace que la crisis llegue a todos los sectores de la población (agricultores, jornaleros, comerciantes, taberneros,...). Esto supuso un fuerte golpe a la economía local y las posibilidades de trabajo se vieron muy mermadas, quedando como salida la emigración, el trabajo de los jornaleros en los pueblos de Cádiz y Sevilla o la recogida de esparto y leña de la sierra.

A partir del primer decenio del siglo XX se fueron replantando las viñas en la zona de las vegas cercanas a la costa y Fuengirola y los cerros o lomas cercanas al pueblo quedaron para pastos o cereales. Poco a poco fue adquiriendo más peso como producto agrícola hasta el punto de que en época de vendimia no sólo absorbía la mano de obra del pueblo sino que requerían más hombres que venían de la zona oriental de la provincia de Málaga a vendimiar en el campo de Mijas.

EL VINO EN MIJAS
Siglos XVI-XIX

La primera noticia de la elaboración del vino en Mijas se remonta al siglo XVI, después de la conquista castellana y coincidiendo con el auge de la vid tras la época musulmana. De los documentos consultados no se puede deducir exactamente la cantidad producida pero sí que debía ser alta, esto se deduce por la existencia de documentos que demuestran numerosas ventas de vino que vecinos de Mijas hacen a vecinos de Benalmádena, lo cual explica que con su producción no sólo se abastecía al pueblo sino que quedaba un excedente que se vendía al pueblo vecino. De estos documentos también se desprende que eran numerosos los vecinos que poseyendo viñedos obtenían buenas cosechas que transformaban en vino para su posterior venta y otros que con viñedos más pequeños lo hacían para el consumo propio. Los años a que hacen referencia estos documentos son el 1529 y 1530, en el primero hay una venta a vecinos de Benalmádena y a otro de aquí de ocho arrobas a sesenta maravedíes la arroba y trece arrobas de vino “torrentes” y otras seis arrobas al mismo precio.

En el 1530 se produce una venta de catorce arrobas de vino y sesenta arrobas de mosto a cuarenta maravedíes la arroba. Otra noticia posterior que demuestra la continuidad de la elaboración de vino en Mijas aunque en menor proporción, está fechada casi a finales del siglo XVII entre los años 1675 y 1680 y se desprende de unas Actas Capitulares fechadas en 1676 en las que se habla de las cargas fiscales sobre los comestibles y de la bajada de los precios de la arroba de vino y pasa a 4 y 5 reales. La crisis comercial que Málaga sufría en esta época influyó negativamente en esta Villa y por ello de estas mismas Actas Capitulares también se desprende que la producción de vino en Mijas decreció, ya que un tabernero de la Villa, Alonso Martín Valdivia, intentaba comprar vino en Antequera para el gasto de su taberna.

Dos siglos más tarde (s. XIX), también hay constancia de la producción de vino y ello demuestra su continuidad en Mijas, iniciada en el siglo XVI y continuada hasta el XIX. La referencia viene de la pluma de P. Madoz en su diccionario Geográfico, Estadístico, Histórico de España y sus posesiones de ultramar, editado en 1850, donde en el apartado de Mijas y en concreto al hablar de la producción hace referencia al vino como producto elaborado en Mijas.